«José, con María su esposa, subió a la ciudad de David, que se llama Belén» (Lucas, 2,4)   

También nosotros subimos a Belén para descubrir el misterio de la Navidad. Belén: el nombre significa casa del pan. En esta «casa» el Señor convoca hoy a la humanidad. ÉL sabe que necesitamos alimentarnos para vivir. Pero sabe también que los alimentos del mundo no sacian el corazón. Belén es el punto de inflexión para cambiar el curso de la historia. Allí, Dios, en la casa del pan, nace en un pesebre». (Papa Francisco)

Mañana, miércoles, a las cinco de la tarde, iniciaremos el «Camino hacia Belén» cantando con los Ancianos de Jesús Nazareno, en su Santa Casa, los villancicos navideños tradicionales de Los Pedroches. ¡Vamos pastores, que el tiempo pasa… vamos a casa del Niño Dios!…