Martes Santo, segunda parte.

Las 18’45 horas era la hora señalada por la Vocalía de Estación de Penitencia para abrir la puerta del «Cuadro» para que empezaran a entrar los Hermanos y Hermanas que iban a participar en la procesión. Un cuarto de hora más tarde, en la Casa de Hermandad, estaban citados los Hermanos Costaleros que, puntualmente, empezaban a vestir la ropa de trabajo. Tanto en la Capilla como en la Casa de Hermandad, con el transcurrir de los minutos, iba aumentando el trajín y la emoción esperando que llegara la hora de salir.

A las 19’30 horas, la Banda de Cornetas y Tambores Expiración de Quesada, Jaén, iniciaba su recorrido para recoger al presidente y a la Hermana Mayor en sus respectivos domicilios. Y, a las 20’15, mientras hacíamos la Celebración de la Palabra, la Hermandad Servita de la Virgen de los Dolores comenzaba su Estación de Penitencia desde la parroquia de Santa Catalina.

Media hora más tarde, con exquisita puntualidad, se abría el portón de la Capilla del Santo Hospital y, todavía con luz solar, la Cruz de Guía iniciaba el numeroso cortejo que habría de acompañar a Jesús Nazareno por las calles de Pozoblanco. La baja temperatura no era impedimento para que los devotos llenaran, un año más, la Plaza de la Iglesia. La salida del paso de Jesús, la saeta de Antonio de Pozoblanco y la interpretación del «Véante mis ojos» en el primer giro elevaron la temperatura ambiente y pusieron las primeras emociones, cuando no lágrimas, en los testigos de ese momento tan esperado después de que la Semana Santa de 2024 no se pudiera salir por la lluvia.

Jesús Nazareno volvió a reinar en las calles de Pozoblanco.

A buen ritmo, el cortejo procesional avanzaba por las calles del itinerario en el que se incluía la novedad del paso por el primer tramo de la calle Santa Ana y la bajada por el segundo de Demetrio Bautista, lo que nos dejó estampas inéditas en nuestro Martes Santo. Tan solo el frío de la noche puso una nota discordante a un desfile procesional que, sin embargo, estuvo siempre arropado por los vecinos de nuestro pueblo que quisieron ver el caminar elegante y sobrio de Jesús Nazareno reinando en las calles y en los corazones de sus hermanos y devotos.

Oración ante la Virgen de los Dolores.

De regreso a la Capilla, como es costumbre, hicimos Estación de Penitencia en la iglesia de Santa Catalina de Alejandría y rezamos una oración ante la Imagen de la Virgen de los Dolores acompañados por la Hermana Mayor y la Junta de Gobierno de su Hermandad que había terminado unos minutos antes su procesión. Debemos destacar y agradecer también la presencia en la iglesia parroquial de las Juntas de Gobierno con bandera de las hermandades de La Caridad y del Resucitado, rindiendo honores a nuestro Titular.

La emoción volvió a hacerse sentir en los pocos metros que separan la escalinata de Santa Catalina de la Capilla del Santo Hospital con todos los hermanos de luz haciendo pasillo al paso de Jesús y con la interpretación del «Véante mis ojos» acompañada, esta vez, por las voces de los Hermanos Costaleros. Tras la oración de acción de gracias a Dios por habernos permitido vivir una noche tan intensa y después de dejar la capilla limpia y dispuesta para la Eucaristía de cada mañana, nos despedimos con el buen sabor de boca de haber cumplido con la obligación que nos marca nuestras Constituciones: dar y fomentar el culto a Nuestro Padre Jesús Nazareno.

Agradecimientos.

No podemos terminar sin agradecer su presencia a la representación de la Cofradía de Soldados Romanos y Penitentes, con su capitán a la cabeza. Igualmente, a la Agrupación de Cofradías, en particular a su presidente y al delegado de día por sus desvelos toda la jornada. A la Cofradía de la Caridad, en la persona de su vicepresidente, por su colaboración en la colocación de las vallas. A la Banda de Cornetas y Tambores «Expiración» de Quesada que acompasó magníficamente el paso de los costaleros. A los Hermanos y Hermanas de Jesús que acompañaron con sus hábitos o detrás del paso a Jesús Nazareno. Y, cómo no, a la Junta de Gobierno y a los diferentes hermanos que estuvieron al pie del cañón, desde muchos días antes, preparando y trabajando para que todo saliera lo mejor posible. Que Nuestro Padre Jesús Nazareno se lo premie a todos.

Les dejamos aquí un amplio reportaje de fotos que hemos cogido de internet y otras del archivo de la Hermandad.

A.M.L.C.