Martes Santo, segunda parte.

Poco antes de las siete de la tarde, con la lluvia cayendo, se anunciaba la suspensión del pasacalles de la Banda de CC y TT Rosario y Victoria de Sevilla para recoger al presidente y al Hermano Mayor. Los presagios no eran nada buenos para la procesión. A esa misma hora empezábamos a recibir a los primeros Hermanos que venían a participar en la Estación de Penitencia. Tras la celebración de la palabra, la Junta de Gobierno y el consiliario se reunían en Cabildo de aguas y, poco después, el presidente comunicaba la decisión que nadie deseaba pero que todos esperábamos, dadas las circunstancias: se suspende la procesión por las previsiones de lluvia a lo largo de la noche.

En el interior de la Capilla.

Como está establecido en el protocolo para estos casos y ratificado por la Junta de Gobierno, se hizo una oración dentro de la Capilla mientras el cuerpo de acólitos escoltaban el paso del Señor y los Hermanos, con gran respeto, acompañaban a Jesús en esos momentos. Posteriormente, se abrían las puertas de la Capilla y, desde el vestíbulo, Antonio de Pozoblanco y Manuel Cástulo interpretaban sendas saetas. Desde la calle, la Banda de CC y TT Rosario y Victoria, a continuación, nos dejaba una muestra de su trabajo con las marchas Ave María, Eternidad y Véante mis ojos, esta última cantada por los Hermanos que estábamos en el interior del templo, en un momento, sin duda, muy emotivo.

En la calle, a pesar del mal tiempo, muchísimas personas con los paraguas abiertos esperando poder entrar a ver a Jesús Nazareno en su paso, cosa que pudieron hacer sin ningún problema en cuanto la Banda terminó de tocar. Hasta cerca de las 11’00 de la noche no pudimos empezar a recoger y dejar preparada la Capillla para que, al día siguiente, pudiera celebrarse con normalidad la Eucaristía diaria. En ese tiempo recibimos gran número de visitas, entre ellas de representantes de la Agrupación y de distintas cofradías solidarizándose con la nuestra por no haber podido realizar la esperada Estación de Penitencia.

Agradecemos ese gesto como agradecemos la asistencia de la representación corporativa de la Cofradía de Soldados Romanos y Penitentes que, como cada año, nos acompaña en este día. Gracias a la Banda por su profesionalidad y, por supuesto, gracias a todos los Hermanos de Jesús, que pese a las previsiones, decidieron estar presentes para desfilar con Jesús Nazareno y a la Junta de Gobierno y todos cuantos han intervenido en la preparación de todo lo necesario para nuestro Martes Santo. Gracias también a las Madres Concepcionistas que nos facilitaron las instalaciones del Colegio para guarecer a los componentes de la Banda y a Turismo Pozoblanco por las fotos.