El milagro de la lluvia.

Si algo nos hacía falta era el agua y el Señor quiso que llegara en los días de la Semana Santa provocando que sólo pudiéramos ver tres procesiones en la calle. Las semanas previas nos habían dejado las gratas noticias del aumento de papeletas de sitio entregadas en todas las hermandades así como de los colectivos que las forman tanto en bandas como en cuadrillas de costaleros. Tendremos que esperar al año próximo para ver si esa tendencia se mantiene y para disfrutar de nuestras cofradías en las calles de Pozoblanco.

Sin embargo, que no haya habido procesiones no nos ha privado del resto de actos en los que la Hermandad de Jesús Nazareno ha estado presente. Por tanto, tras el aperitivo del XLVI Solemne Pregón de NH Ángel María López Castilla que le hemos traído en la primera de estas entradas, les dejaremos en las próximas un resumen de lo vivido durante la Semana Santa.

Domingo de Ramos.

Como cada año, nos unimos a la feligresía de nuestra parroquia y a la Agrupación de Cofradías en la celebración de la Bendición y Procesión de las Palmas y en la posterior Eucaristía en Santa Catalina. Por la tarde, una representación de la Hermandad con bandera recibió, en la puerta de la Capilla de Jesús, al cortejo de La Borriquita como señal de respeto, siendo éste uno de los tres únicos desfiles procesionales que pudieron salir en toda la semana.

Lunes Santo.

La Casa de Hermandad, la sede y la Capilla fueron los sitios donde se concentró el trabajo desde primeras horas de la mañana. El equipo de priostía, ayudado por un grupo de Hermanos y Hermanas de Jesús y por varios miembros de la Junta de Gobierno, puso el exorno floral al paso, parte del cual habían acarreado otros Hermanos el sábado anterior, y revisaron todo para evitar posibles incidentes. También se colocaron algunos símbolos y enseres de los que forman el guion procesional, tarea que se culminaría en la mañana del Martes Santo tras la Eucaristía diaria.

En vista de las condiciones meteorológicas que se anunciaban para el Martes Santo, a media tarde, la Junta de Gobierno celebró una reunión extraordinaria para dejar previsto lo que se haría en caso de que no pudiéramos realizar nuestra Estación de Penitencia y, así, acortar el tiempo de espera que pudiera necesitarse para organizarlo sobre la marcha.  

Ya por la noche, como señal de respeto, una representación de la Hermandad con bandera recibía ante la puerta de nuestra sede al cortejo de la Cofradía de Jesús del Silencio y la Virgen de la Salud, cuyos dos pasos se giraban para mirar hacia el interior del Santo Hospital. Fue ésta la segunda y penúltima hermandad que pudo realizar su Estación de Penitencia en toda la semana.