Llegó el Viernes Santo. Jesús Nazareno salía de nuevo a las calles de Pozoblanco y allí estaba nuestra Hermandad acompañándolo, como mandan nuestras Constituciones, en el desfile llamado del «Paso». Una representación con bandera en el cortejo y el grueso de la Junta de Gobierno además de algunos Hermanos de Jesús con sus cruces de madera, detrás de Jesús, siguiendo sus pasos, como hemos hecho siempre, como hemos hecho toda la historia de la Hermandad. Aunque últimamente tengamos que seguirlo desde un poco más lejos, ahí estábamos y ahí estaremos cada «madrugá», con Él.

Por la tarde, volvimos a participar en los Santos Oficios compartiendo la celebración de la Pasión del Señor con las Hermanas Hospitalarias y la Cofradía de Soldados Romanos. A su término, una representación de la Hermandad con hábito y bandera además del Presidente, la Hermana Mayor y un grupo de más de treinta Hermanos de Jesús participaba en el desfile procesional del Santo Entierro junto a las demás cofradías de nuestro pueblo.

El sábado es día de limpieza y recogida de los enseres, símbolos y atributos de la Hermandad. Por ello, a las 10’30 de la mañana, un grupo de componentes de la Junta de Gobierno y esos Hermanos que siempre están cuando se les necesita, nos dábamos cita en la sede para dejar todo limpio, colocado y guardado como si no hubiera habido nada. También, durante esa mañana, la Camarera del Señor y sus ayudantes procedieron a cambiar de Túnica a la Bendita Imagen de Jesús y, más tarde, era depositada de nuevo en su camarín. Finalmente, por la noche asistimos a la Vigilia Pascual en nuestra parroquia colaborando en la liturgia.

En la siguiente y última entrada de esta serie hablaremos del Martes Santo. Agradecemos las fotografías facilitadas por NH Rafael Sánchez Ruiz y por la Agrupación y Turismo Pozoblanco.