La Semana Santa para nuestra Hermandad, y para las demás, no se limita al día de la salida procesional sino todo lo contrario, son variados los actos y cultos en los que hay que participar bien propios, organizados por la parroquia o la Agrupación o bien, como es nuestro caso, por la comunidad de Hermanas Hospitalarias. Al igual que en años anteriores, en los próximos días les iremos trayendo la crónica de estos siete intensos días que hemos vivido en nuestra Hermandad dejando para una entrada exclusiva el Martes Santo. También, en esta semana intentaremos darle algunos datos interesantes sobre las fotografías «antiguas», tienen poco más de veinte años, con las que hemos ilustrado las entradas referidas a cada uno de los días de la Semana Mayor.

Comenzamos asistiendo en la mañana del Domingo de Ramos a la Bendición y Procesión de las Palmas y a la posterior solemne Eucaristía organizada desde nuestra parroquia. El presidente de la Hermandad, Ángel María López Castilla, y la Hermana Mayor, Catalina Castro Sánchez, encabezaron la nutrida representación de la Junta de Gobierno junto a varios Hermanos de Jesús. Ya por la tarde, la Hermana Mayor y varios componentes de la Junta esperaban en la puerta de nuestra sede al cortejo procesional de la Cofradía Salesiana de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, donde lo recibieron con la bandera de la Hermandad. Como es costumbre en los últimos años, los  costaleros del Señor de la Borriquita entraron en la sede para tomar un pequeño refrigerio y los dulces que les habíamos preparado. Al reanudar su marcha, el equipo de capataces dedicó la «levantá» a nuestros ancianos agradeciéndonos también la acogida dispensada y dejando que fuera nuestra Hermana Mayor la que diera los golpes de llamador.

El Lunes Santo es día de trabajo en la Capilla de Jesús. Desde aproximadamente las diez de la mañana, la Camarera del Señor, sus ayudantes, algún componente de la Junta de Gobierno, el grupo de Hermanas y Hermanos de Jesús habituales en ésta y en otras tareas y las manos expertas de Agustina Leal, a quienes le agradecemos sinceramente su generosa ayuda, comenzaron a disponer el exorno floral que había de llevar Jesús en su paso procesional, trabajos que concluyeron a primeras horas de la tarde.

Por la noche, de nuevo la Hermana Mayor junto a los miembros designados a tal fin de la Junta de Gobierno y algunos Hermanos esperábamos en la sede el discurrir de la Cofradía de Jesús del Silencio Amarrado a la Columna y María Santísima de la Salud para mostrarles nuestro respeto a sendas imágenes y a la propia cofradía de San Gregorio. Ambos pasos se detenían en la puerta de la sede dedicando sus «levantás» a los ancianos, a las Hermanas Hospitalarias y a nuestra propia Hermandad. Emocionante, otra vez, la interpretación del Ave María a cargo de la renacida Agrupación Musical Jesús Nazareno de la Fuensanta de Morón de la Frontera, formación que nos acompañó el Martes Santo en varias ocasiones durante los primeros años noventa del siglo pasado.