Como estaba previsto, el pasado viernes nuestra Casa de Hermandad acogió la Tertulia que habían programado desde la Comisión organizadora del XXV Aniversario de la creación y primera salida procesional de la cuadrilla de Hermanos Costaleros. No fue mucha la asistencia, aunque sí representativa, echándose en falta a los más jóvenes.

La conclusión más importante que pudimos sacar fue constatar cómo de un grupo de personas que apenas se conocían entre ellos ha surgido una extensa familia unida por unos fuertes vínculos de amistad dentro y, sobre todo, fuera del “paso”. También fue nota común admitir que los malos momentos pasados han servido para hacer mayor esa unión y consolidar la cuadrilla. Unanimidad también en reconocer que los más veteranos deben cuidar de los jóvenes, ayudarles y transmitirles su experiencia y el espíritu que la sustenta  para que se integren totalmente en el grupo y lo sientan como propio.

Por último, nos alegramos de que costaleros con más de veinte años de permanencia en la cuadrilla sigan al pie del cañón con las mismas ganas y la misma ilusión que el primer día y les felicitamos por ello. Igualmente, los felicitamos por esas dos campañas solidarias que están desarrollando desde que comenzaron los ensayos en el mes de enero: la Operación Kilo destinada a las personas necesitadas de nuestro pueblo a través de Cáritas y Cruz Roja y la captación de limosnas destinadas a construir una escuela para mil niños en Haití, construcción que promueve la Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno. Desde luego, esta es la mejor forma de demostrar uno de los valores primordiales que caracterizan a todo buen costalero: la solidaridad.