Grupo de Lectura "Manolo Santomé"CON ANTONIO  ARÉVALO SANTOS

MEMORIA VIVA DE LOS USOS Y COSTUMBRES DEL POZOBLANCO DE ANTAÑO (miércoles 22 de octubre)

“Vivimos para construir recuerdos… y al recordar nos construimos. La nostalgia es el privilegio eterno de los hombres dignos. Añorar, el mayor homenaje a la memoria viva. Si, cuando mis pasos se acerquen al final del sendero, añorase con nostalgia cada curva, cada huella, cada paisaje, cada despedida. Si volviese atrás la vista, y el alma se encogiera y tiritase de nostalgia con el cálido recuerdo de cada puesta de sol. Si sintiese bien hondas las huellas del camino y en los caminantes hubiese decidido construir mi hogar. Si de nostalgias estuviesen construidos mis recuerdos y por construir nostalgias decidiese cada día caminar… entonces, ese cúmulo de abrazos y despedidas al que llaman vida, esa mágica e inesperada travesía, habría merecido realmente la pena”.

Este bello y poético texto del periodista y antropólogo, Pablo García-Inés Aguado, escritor de poesía como antídoto, es el marco literario que encuadra una tarde, la primera del Curso 2025-2026 del Voluntariado de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno. “La memoria y la vida. Somos lo que recordamos”. Ya lo escribió, también, José María Ruiz Vargas en su libro, editado por la Editorial Debate. Así, Antonio Arévalo, igualmente, valoró, ante los Residentes atentos a sus palabras y a sus amables gestos de excelente comunicador nato, la “perfecta simbiosis que se trenza entre los recuerdos y las experiencias vitales. La vida es una narración que desarrollamos cada día en el territorio de la memoria, en esa factoría personal de los recuerdos”. Y todos, Ancianos y Ancianas residentes en el Santo Hospital, y quienes los acompañábamos en esta tarde memorable de Voluntariado, supimos que debemos cultivar y abonar bien la memoria para que la vida, esa mágica e inesperada travesía, merezca realmente la pena.

CON JOSÉ GARCÍA LEDESMA

MEMORIAS DE POZOBLANCO. HISTORIA BREVE DE LA PEÑA FLAMENCA “AGUSTÍN FERNÁNDEZ” (miércoles 29 de octubre)    

“Quien canta, sus males espanta”

Hace medio siglo, en el año 1975, un grupo de pozoalbenses amantes del flamenco, género de la música folclórica española que se desarrolló en Andalucía, constituyó en Pozoblanco una Peña Flamenca, que bautizó con el nombre del “cantaor” pozoalbense Agustín Fernández. Actualmente, la sede de la Peña se encuentra en la «Casa del Pozo Viejo», antigua casa de labradores, con 600 años de historia, magníficamente restaurada, que constituye uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad.

Los Estatutos de la Peña Flamenca establecían que sus fines eran “exaltar el folclore andaluz en toda su amplitud”. Y en ellos expresaban, claramente, un detalle altruista y solidario al hacer constar que, en caso de disolución de la Peña, sus fondos serían donados al Hospital de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Pozoblanco.

SEGUNDA SESIÓN DEL GRUPO DE LECTURA

Este miércoles, 29 de octubre de 2025, José García Ledesma, actual directivo de la Peña Flamenca “Agustín Fernández”, ha rendido un homenaje al Cincuenta Aniversario de la fundación de esta Asociación flamenca, invitado por el Grupo de Lectura “Manolo Santomé”, participando, altruista y solidariamente, con la “Santa Casa” de Jesús Nazareno, acompañando a sus Ancianos y Ancianas, residentes en ella, acercándoles los Cantes mejores interpretados por los cantaores flamencos más populares y famosos: Pepe Marchena; Camarón de la Isla; Agustín Fernández… etcétera; ilustrándolos, además, con un video conmemorativo del 50 Aniversario de la Peña Flamenca “Agustín Fernández” de Pozoblanco. Y ha sido un gozo auténtico para los Residentes escuchar estos «cantes» flamencos, respondidos con «olés» de emoción en sus caras y aplausos constantes… Y la promesa firme de Pepe García Ledesma de volver a compartir con ellos otra tarde flamenca gloriosa… 

Las dos tardes compartidas de los miércoles, 22 y 29 de octubre, respectivamente, a las que nos referimos, se desarrollaron en el Santo Hospital de Jesús Nazareno como si de un único poema altruista se tratara. Y queremos escribirlas como el poema más hermoso citando a Mario Benedetti:

<<Aquí no hay viejos. Sólo nos llegó la tarde, una tarde cargada de experiencia. […]  Viejo es el mar y se agiganta. Viejo es el sol y nos calienta. Vieja es la luna y nos alumbra. Vieja es la tierra y nos da vida. Viejo es el amor y nos alienta. Aquí no hay viejos. Sólo nos llegó la tarde. […] Subimos al árbol de la vida. Cortamos de sus frutos lo mejor. […] Aquí no hay viejos. Sólo nos llegó la tarde. Joven, no los ignores, ayúdalos. Bríndales tu mano amiga, tu cariño. Ten en cuenta que un día, también a ti, te llegará la tarde….>>

NUEVA SUPERIORA

Entre ambas tardes citadas, queremos dejar constancia de la despedida de la Hermana Ana Torralbo, Superiora de la Comunidad de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno, Franciscanas, quien nos acompañó siempre. Y le dimos en el Grupo de Lectura «Manolo Santomé» la bienvenida fraternal y alegre a la Hermana María Cleofé Alva Reyes, a quien Jesús Nazareno le ha confiado el carisma para seguir el camino emprendido en 1683, en Pozoblanco, bajo el lema inspirado a su siervo, el Beato Padre Cristóbal de Santa Catalina, <<Mi Providencia y tu Fe tendrán esta Casa en pie>>.

Ambas tardes finalizaron con el agradecimiento de las Ancianas y Ancianos residentes a los dos invitados por este Voluntariado, Antonio Arévalo Santos y José García Ledesma, entregándoles, respectivamente, un Diploma hecho por ellos mismos, dirigidos por la Educadora Social de la Residencia.

                                                                                                                                                (RRF)