Aunque el contacto se mantiene por otras vías a lo largo del año, se puede decir que la noche del viernes fue de reencuentros y bienvenidas para los Hermanos Costaleros de nuestra Hermandad. Bienvenida al nuevo equipo de capataces, Francisco Ramírez, Rafa Redondo y Antonio Ramírez, al nuevo consiliario, D. José María González, y a los seis nuevos costaleros que se han incorporado, de momento, a la cuadrilla. Reencuentro para el resto con abrazos, sonrisas y nuevas ilusiones para iniciar, un año más, y con éste ya son veintinueve, el camino de preparación hacia nuestro día grande, el Martes Santo.

Acompañados y arropados por el Hermano Mayor, la Junta de Gobierno al completo, y sus familias, la capilla del Santo Hospital se llenó, y ante la Bendita Imagen de Jesús Nazareno, los Hermanos Costaleros se encomendaron a Él para que ese camino se recorra con el compromiso y la dignidad que nuestro Venerado Titular se merece.

Tomó la palabra, en primer lugar, el Capataz para saludar a todos los presentes e, inmediatamente, el consiliario de la Hermandad dirigió la oración y nos hizo reflexionar sobre el significado de ser costalero. De nuevo, el Capataz intervino para explicar las líneas de trabajo que va a seguir, el nombramiento de un secretario, la petición para un nuevo representante de la cuadrilla ante la Junta de Gobierno -en este punto habló Rafael Muñoz Mansilla para poner de manifiesto la magnífica experiencia que ha vivido durante este año participando directamente en la Junta- o la continuidad de la Campaña del Costalero Solidario que se iniciará en el próximo ensayo y que en esta ocasión se dedicará a la Asociación de San Vicente de Paúl, y, principalmente, para dar las gracias a todos y cada uno de los asistentes, en especial a los costaleros, por su presencia, por su apoyo y por haber querido continuar formando parte de esta gran familia.

Después, dio la palabra al Presidente de la Hermandad, Ángel María López Castilla, quien expresó su alegría por comprobar que nuestra familia costalera sigue creciendo con la incorporación de jóvenes que han de dar el relevo a los que vayan dejando la trabajadera, reconoció lo mucho que la cuadrilla ha aportado y sigue aportando  a la Hermandad desde su creación en 1988, y recordó que quien nos debe unir no es otro que Jesús Nazareno y que el trabajo del costalero no termina cuando salimos del paso sino que el verdadero costalero lo es todo el año porque siempre hay alguien a nuestro lado que necesita un cirineo en el que apoyarse.

Tras despedirnos de Jesús Nazareno con un Padre Nuestro y hacernos una foto de familia, y una vez en la sala de reuniones, se procedió a la “igualá” para que el próximo viernes esté todo preparado de cara al primer ensayo. Terminamos compartiendo todos juntos una animada tertulia acompañada de un buen tentempié en nuestra Casa de Hermandad. Aquí les dejamos algunas fotos de la primera noche costalera de 2016.

  Igualá 15-01-2016

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