C A N T A R E S   D E   N A V I D A D.   C A N T O   I

“Celebremos cantando / todos alegres / el hacer del Dios hombre / que al mundo viene. / En hora buena venga tal huésped, / pues a salvarnos / baja clemente: / las densas sombras / este sol de justicia / disipa  a  todas.”

“Por borrar de la culpa / la mancha fea / todo un Dios desde el cielo / viene a la tierra. / Por madre elige / una doncella / más que la luna / cándida y bella / llena de gracia, / y en su virginal seno / hace morada.” […] 

Este villancico de 14 estrofas lo aprendí de mi madre querida. Conservo intacto el recuerdo del aroma de nuestro hogar mientras nos lo cantaba y enseñaba… Parece que fue ayer… De aquéllos días lejanos en el tiempo, sólo se han roto las precarias y sencillas figuritas de barro que representaban los divinos Misterios dándoles vida y calor. Los demás: sublimes momentos de las Navidades de nuestra infancia, permanecen indelebles en el espíritu de nuestra mente.

Los momentos de la tarde del miércoles, que muestran estas imágenes: sus melodías navideñas, sus estrofas y compases, su tiempo de amor y homenaje a estas personas, hoy ancianas, que nos enseñaron lo esencial de la vida, son nuestro Canto I de agradecimiento. Fueron posibles por la buena voluntad de un Grupo de Personas buenas. Y por ello, Gracias a Todos.

GRUPO LECTURA 9-12-2015

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